La Habana acogió el IV Encuentro de Políticas Públicas a favor de la Lectura en el marco de la 34 Feria Internacional del Libro

En el marco de la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana, la Estación Cultural de Línea en El Vedado fue sede del IV Encuentro de Políticas Públicas a favor de la Lectura, auspiciado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) en Cuba, el Observatorio Cubano del Libro y la Lectura, y el Instituto Cubano del Libro.
El encuentro reunió a especialistas, académicos y gestores culturales de Iberoamérica para reflexionar sobre la lectura, la escritura, la oralidad y el libro como motores de inclusión y cohesión social. En sus palabras, Enrique Pérez Díaz, director del Observatorio Cubano del Libro y la Lectura, subrayó la relevancia de promover políticas públicas que fortalezcan el acceso al libro y la lectura como derecho cultural.
La conferencia del escritor venezolano José Javier Sánchez aportó una mirada crítica y liberadora a partir de las enseñanzas de Simón Rodríguez, destacando cómo las prácticas de lectura y escritura pueden convertirse en herramientas de emancipación y conciencia histórica.
Uno de los momentos más significativos fue la presentación del Estudio Regional sobre políticas públicas y planes nacionales de lectura, escritura, oralidad y libro en Iberoamérica, a cargo de la Dra. C. Arahy Martín, técnica de proyectos de la OEI en Cuba. El informe, el primero de su tipo desde 2013, recogió la participación de 20 países y la identificación de 23 iniciativas en curso. Martín enfatizó que “la lectura, la escritura, la oralidad y el libro no son solo prácticas culturales, sino motores de inclusión que permiten atender la diversidad territorial y poblacional de nuestra región”.
La especialista recordó además que más de 29 millones de adultos permanecen en condición de analfabetismo, lo que exige políticas sostenidas de alfabetización múltiple y aprendizaje a lo largo de la vida. También destacó que el 90% de las estrategias identificadas promueven la diversidad lingüística y cultural, y que cerca de la mitad incorpora procesos de territorialización y descentralización, elementos clave para garantizar la equidad en el acceso.
La reflexión sobre el ecosistema lector cubano estuvo presente en la conferencia de María Alexandra Loyola Moya, quien abordó el papel de la Editorial Arte y Literatura en la construcción de una universalidad cultural que conecta a Cuba con Iberoamérica.El programa incluyó además la presentación del proyecto “Más lectura. Menos violencia”, a cargo de Yenisel Pupo de la Paz, directora de la Editorial Cauce en Pinar del Río, que expuso cómo la lectura puede convertirse en un recurso para la prevención social y la promoción de comunidades más pacíficas.
Por su parte la profesora Tania Licea Jiménez, de la Universidad de La Habana, compartió la experiencia de “Lectura en movimiento”, concebida como aporte a estudiantes de letras durante la FILH 2025, resaltando la importancia de llevar la lectura a espacios públicos y académicos para democratizar el acceso al libro.
La Dra. Haydee Arango, profesora titular de la Facultad de Artes y Letras, presentó las “Experiencias de La Ballena”, una biblioteca comunitaria en Cojímar que se ha convertido en referente de participación ciudadana y dinamización cultural.
El encuentro también incluyó el audiovisual infantil “El planeta de los cuentos”, realizado por Yanet Llovet González como ejercicio de graduación del Curso de Directores para Televisión del CERT, en colaboración con la Biblioteca Pública Provincial Rubén Martínez Villena. La propuesta combinó un taller de moderación lectora y la confección de un libro artesanal, acercando la lectura a los más pequeños desde una perspectiva creativa y participativa.
Con estas intervenciones, el IV Encuentro de Políticas Públicas a favor de la Lectura reafirmó el compromiso de la OEI de acompañar a los países iberoamericanos en el fortalecimiento de sus políticas públicas de lectura, escritura, oralidad y libro. Se trata de una estrategia regional que busca garantizar el derecho a la educación y la cultura, y avanzar hacia sociedades más inclusivas y equitativas.
La celebración en La Habana de este evento se consolidó como un espacio de reflexión y cooperación, en el que la lectura se reivindica como acto social y cultural capaz de transformar realidades y abrir horizontes de equidad en Iberoamérica.
















