Ir al contenido
Área Educación y ETP
Sede México
Tipo Noticias

Una agenda de cuidados requiere de desmontar sistemas de opresión: Chandel Dávila

Durante el 2° Ciclo de Webinars gratuitos UNICEPES 2026, la OEI participó para colaborar y reflexionar sobre el papel de la educación en la construcción de un futuro más sostenible.

La Universidad Centro Panamericano de Estudios Superiores (UNICEPES) y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) reafirmaron su colaboración institucional con el  2° Ciclo de Webinars Gratuitos UNICEPES 2026, dentro de la cual se desarrolló la ponencia “Pedagogías que cuidan: una propuesta para la defensa del medio ambiente y los territoriosexpuesto por la coordinadora de Educación y Cultura de la OEI en México, Xounely Chandel Dávila Gutiérrez.

A lo largo de la conferencia, Chandel Dávila señaló la importancia de reflexionar sobre la intersección entre los cuidados, la justicia ambiental y/o climática y la defensa de los territorios, brindando marcos pedagógicos y comunitarios para la acción educativa, lanzando la pregunta detonadora ¿A qué nos referimos cuando hablamos de pedagogías que cuidan?

En este sentido, su exposición fue encuadrada en torno a 4 ejes: el aprendizaje experiencial; la comprensión y escucha de referentes empíricos alternativos; el pensamiento diverso y crítico; y la construcción colectiva situada, destacando que todo lo que se aprenda debe contextualizarse a las realidades y a las reflexiones propias, así como a su aplicación en las aulas con quienes se conocen nuevas narrativas. Asimismo, presentó referentes teóricos con perspectiva decolonial para enriquecer el debate.

Externó que “la construcción de una agenda de cuidados requiere desmontar los sistemas de opresión, y poder visualizar qué otros tipos de cuidados, más allá de los que ya tenemos, podríamos consultar o podríamos encaminar para construir pedagogías que cuiden”.

De esta manera, instó a transitar de la racionalidad instrumental al sentipensar pedagógico, explicando que esto es el desmontaje de las barreras existentes entre ambos elementos en los procesos educativos. Para ello, señaló que la educación formal occidental ha tenido como finalidad separar a los sujetos de su contexto y de su conocimiento, al otorgar mayor valor al saber y aprender lo que ya está establecido, lo que debe memorizar y no lo que va descubriendo. Ante dicho planteamiento, Chandel Dávila destacó que debe existir el reconocimiento del sentipensar en los procesos educativos, en donde los sujetos se construyan de manera colectiva, en encuentros con la otredad.

Al ahondar en las pedagogías de los cuidados, la ponente dio a conocer cuatro elementos clave que se necesitan para la praxis de estas: la construcción de las redes de relaciones en donde hay acompañamiento y sostenimiento entre los que hay que cuidar y los que cuidan; la justicia afectiva comunitaria que reconoce las desigualdades históricas socioculturales, así como las deudas que hay en los territorios y en las ecologías; el desaprendizaje extractivo en la construcción del conocimiento traído a discusión, ya que se apunta desmantelar los procesos históricos instrumentales que han depredado los bienes, los cuerpos y los conocimientos; y, finalmente, las pedagogías del anclaje y territorialidad que buscan como reconocer a las personas desde sus ciclos biológicos, sus memorias, su conexión con los territorios y su soberanía comunitaria.

En este sentido, al vincular este tema con la defensa del medio ambiente, Chandel Dávila cuestionó cómo involucrar la defensa de los territorios y los saberes comunitarios para la defensa de las vidas y los ecosistemas., señalando la diferencia entre hablar de justicia medioambiental (que persigue un anclaje territorial) y justicia climática (que apunta a la construcción de los ecosistemas y a lo biocultural).

Para llevar esta propuesta a la práctica, la ponente detalló cuatro elementos fundamentales: la construcción de redes de relaciones (a nivel estudiantes-docencias, comunidades-escuelas y ecosistemas-comunidades); la justicia afectiva comunitaria para atender desigualdades históricas; el desaprendizaje extractivo; y las pedagogías del anclaje y territorialidad, las cuales plantean reorganizar el currículum para reconocer a los sujetos desde sus ciclos biológicos, la memoria biocultural y la soberanía comunitaria.

Finalmente, la ponente reafirmó que los cuidados representan posturas éticas que transforman lo individual en compromisos colectivos, e instó a la comunidad docente a trasladar estos marcos teóricos a la práctica cotidiana de las aulas. Asimismo, invitó a educar en la defensa del territorio, donde los bienes territoriales tienen derechos y forman un todo conectado que merece total respeto.