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Institucional/OEI

La OEI analiza el estado de la productividad y la competitividad en Iberoamérica

La OEI analiza el estado de la productividad y la competitividad en Iberoamérica

17 de mayo de 2021

Secretaría General

Educación

Esta mañana hemos presentado el informe Educación superior, competitividad y productividad en Iberoamérica, que ha contado con la participación del secretario general de la OCDE y de la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España.

Esta mañana la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) ha presentado el informe Educación superior, competitividad y productividad en Iberoamérica, una publicación de su Instituto Iberoamericano para la Educación y la Productividad que analiza la actualidad de la educación universitaria en la región y su capacidad para promover la innovación y la competitividad en el entorno empresarial iberoamericano.

La presentación del informe, que ha tenido lugar en la Casa de América de Madrid, ha contado con la participación de Mariano Jabonero, secretario general de la OEI; Ángel Gurría, secretario general de la OCDE; Arancha González Laya, ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, y Enrique Iglesias, primer secretario general iberoamericano. También han tomado la palabra los autores del estudio, los académicos Germán Ríos y Victoria Galán-Muros.

Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, ha destacado el papel fundamental de las universidades como motor de la innovación y la investigación en Iberoamérica, ya que ambos factores “se desarrollan en un 60% en nuestras universidades”. Asimismo, Jabonero ha indicado que “este es el momento de hacer frente al déficit histórico en materia de productividad, exacerbado por la pandemia”, un reto que debe ser abordado desde la educación, “el recurso más estratégico y sostenible con que cuenta la región. El momento es aquí y ahora”.

Por su parte, Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, ha señalado que “el rezago de la región es enorme” y que “la productividad de Iberoamérica está estancada: solo representa 38% de la productividad promedio de la OCDE”. Ha asegurado que para superar este rezago se requiere de un involucramiento de todo el sistema de educación superior, que debe “fomentar el espíritu empresarial de los jóvenes”. En palabras de Gurría, “nuestros jóvenes deben dejar de ser las principales víctimas de la pandemia y convertirse en los principales reconstructores de Iberoamérica”, una Iberoamérica “resiliente, incluyente, sostenible, unida y fuerte”.

La ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, ha destacado que “el informe demuestra un importante desajuste entre lo que demanda el mercado y lo que ofrece el sistema educativo, “y esa es la brecha que hay que cerrar”. La jefa de la diplomacia española ha destacado que “los gobiernos iberoamericanos deben regular mejor los doctorados industriales y formación técnica dual”, así como impulsar la “cooperación público-privado para salir de la crisis con transformación”. 

Por su parte, Enrique Iglesias, primer secretario general iberoamericano, ha expuesto que, aunque hoy en día tenemos más de 35 millones de estudiantes, “le debemos a América Latina llevar el debate de las universidades a estos espacios.”

La competitividad, la asignatura pendiente

Uno de los principales hallazgos del estudio indica que en América Latina la productividad ha disminuido en los últimos 50 años y es baja en todos los sectores, lo que ha generado un “rezago competitivo” en comparación con los países de la OCDE. Asimismo, el informe señala que parte del problema radica en la debilidad institucional del entorno productivo en el que se desempeñan las empresas de la región, lo que se traduce en problemas en las políticas de competencia, en el acceso a factores de producción y la colaboración interempresarial, la educación, los mercados laborales, y el acceso al financiamiento.

En ese sentido, Victoria Galán-Muros, directora ejecutiva de Innovative Futures Institute y recientemente nombrada jefa de estudios y análisis de Unesco-IESALC, ha destacado que “únicamente una acción coordinada entre universidades, gobiernos e industria se logra cerrar la brecha de competitividad. El informe recomienda la actualización de los currículos universitarios, así como el “aprendizaje a lo largo de la vida”.

Asimismo, de acuerdo con Germán Ríos, director del Observatorio de América Latina del Instituto de Empresa, “las empresas requieren habilidades blandas, como trabajo en equipo, pensamiento crítico, y los egresados no las tienen”.

Otro de los problemas detectados es la alta informalidad en el mercado de trabajo, que en toda la región afecta a alrededor del 50% de los empleados. Asimismo, el estudio destaca que, con la irrupción de la pandemia, el desempleo juvenil se ha convertido en un problema social serio de la región, puesto que muchos jóvenes abandonan la educación secundaria para intentar, sin éxito, entrar en el mercado laboral. En cuanto al enfoque de género, el estudio señala que, aunque las mujeres han venido ganando espacio en la fuerza laboral iberoamericana, las tasas de desocupación femeninas son más elevadas que las masculinas, detalla el informe.

El estudio concluye señalando que en la región se invierte poco en el desarrollo de nuevas tecnologías, lo que deberá corregirse en los próximos años con más recursos para la formación de capital humano en áreas como innovación, investigación y desarrollo.

 

 

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