Multilateralismo, cooperación y fatiga institucional, ejes del 3er foro universitario de ‘Iberoamérica en Democracia’ realizado en Barcelona

El foro concluyó con un llamado a reforzar la gobernanza global mediante el diálogo y la cooperación, frente a los riesgos de fragmentación.
La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) celebró este martes, junto al Instituto Barcelona de Estudios Internacionales, el tercer foro universitario del ciclo Iberoamérica en Democracia, una plataforma que busca promover la reflexión académica y el diálogo público en torno a los retos actuales de la democracia.
Bajo el título “Repensar el multilateralismo con una mirada iberoamericana y vocación global”, el encuentro reunió en la capital catalana a expertos del ámbito político y académico para analizar las tensiones y oportunidades del sistema internacional en un contexto de transformación geopolítica.
Durante la apertura, el secretario general de la OEI, Mariano Jabonero, y el presidente del IBEI, Jacint Jordana, subrayaron la importancia de generar espacios de diálogo que contribuyan a fortalecer la cooperación internacional y los valores democráticos.
El debate, moderado por el periodista Enric Juliana (La Vanguardia), contó con la participación de Ramón Jáuregui, exeurodiputado e impulsor de la plataforma; Andrea C. Bianculli, profesora agregada de IBEI, experta en la región América Latina y sinergias con Europa; Óscar Fernández, investigador postdoctoral en la Maastricht University e investigador visitante en IBEI, y Victoria Camps, presidenta de la Fundació Víctor Grífols i Lucas y catedrática emérita de Filosofía Moral y Política en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Uno de los ejes centrales del diálogo fue la “fatiga” del sistema multilateral. Jáuregui advirtió que las instituciones internacionales creadas tras la Segunda Guerra Mundial, como la Organización de las Naciones Unidas o la Organización Mundial del Comercio, enfrentan un desgaste derivado de su desajuste con la realidad actual. No obstante, recordó que el multilateralismo ha contribuido a avances históricos como la reducción de la pobreza global o el incremento del comercio internacional.
En la misma línea, Camps señaló que más que un agotamiento estructural existe una falta de adaptación y “mantenimiento” de estas instituciones, subrayando que la cooperación sigue siendo un valor esencial para sostener los derechos humanos y evitar un escenario dominado por “la ley del más fuerte”.
América Latina en el tablero global
Desde una perspectiva latinoamericana, Bianculli destacó la crisis de legitimidad del orden internacional y la creciente competencia entre Estados Unidos y China, que sitúa a la región en una posición estratégica pero fragmentada. Asimismo, subrayó que la cooperación entre la Unión Europea y América Latina debe basarse en relaciones entre iguales y en la construcción de capacidades compartidas.
Por su parte, Fernández incidió en la necesidad de reforzar alianzas birregionales y de reconocer el papel de América Latina no solo como receptora, sino como socia activa en la cooperación internacional.
A lo largo del foro, los participantes coincidieron en que, pese a las tensiones actuales, existen motivos para el optimismo. Se destacó la resiliencia de las organizaciones internacionales, el apoyo ciudadano a la cooperación y la vigencia de valores compartidos como la democracia, la justicia y la dignidad humana.
El debate también abordó el papel de nuevos actores, como las grandes tecnológicas, y la importancia de construir consensos tanto en espacios globales como en iniciativas más acotadas o “minilaterales”.
Esta actividad se enmarca en el programa Iberoamérica en Democracia, impulsado por la OEI, que incluye foros universitarios, publicaciones especializadas y contenidos divulgativos disponibles en su web.











