Una nueva edición de «Reflexiones en Red» aborda el bienestar emocional docente en Iberoamérica

El encuentro dejó claro que la región comparte un diagnóstico común: no hay educación de calidad sin bienestar docente.
El pasado 11 de marzo, se llevó a cabo una nueva edición de “Reflexiones en Red”, la iniciativa impulsada por la Red Iberoamericana de Administraciones Públicas para la Primera Infancia, auspiciada por la OEI. Desde 2021, este espacio reúne periódicamente a instituciones de la región para intercambiar experiencias, dialogar sobre políticas públicas y profundizar en temáticas clave para la primera infancia, mediante sesiones virtuales que favorecen la participación de representantes de numerosos países.
Durante la apertura de la sesión, Tamara Díaz, directora general de Educación y ETP de la OEI, destacó la relevancia de este encuentro, subrayando que se trataba ya de la decimoprimera sesión del espacio “Reflexiones en Red”, una trayectoria que demuestra el compromiso sostenido de los países iberoamericanos por fortalecer la primera infancia desde una perspectiva colaborativa y de construcción conjunta. Díaz remarcó el valor de contar con expertos que aportan miradas complementarias entre la política pública y la investigación.
Por su parte, Susana Mateos, responsable de Educación Infantil y Educación Inclusiva de la OEI, recordó que la temática del bienestar emocional docente fue identificada como prioritaria durante la última reunión presencial de la Red Iberoamericana de Administraciones públicas para la primera infancia, celebrada en Quito el pasado mes de noviembre, lo que hace especialmente pertinente abordar este desafío común. Por lo que esta sesión busca dar continuidad a ese mandato colectivo, ofreciendo un espacio para escuchar, reflexionar y compartir prácticas que permitan avanzar hacia sistemas educativos más cuidadosos y sostenibles para quienes trabajan con la primera infancia.
En esta ocasión, la sesión estuvo dedicada a un tema de creciente relevancia: los primeros auxilios psicológicos y el bienestar emocional del profesorado, un eje fundamental para la sostenibilidad de los sistemas educativos y para la calidad de las experiencias de aprendizaje desde los primeros años. Tal como se destacó durante la jornada, el cuidado del personal docente constituye un componente estratégico para garantizar entornos educativos seguros, saludables y emocionalmente sostenibles.
La sesión reunió a representantes de la Red —46 participantes de 12 países de la región—, así como a expertos de distintos países, quienes aportaron miradas complementarias desde la política pública, la práctica profesional y la investigación académica.
La voz de la Red: formación docente y primeras experiencias educativas
En la primera intervención, Javier Alliaume Molfino, coordinador del Área Primera Infancia de la Dirección Nacional de Educación. Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, compartió reflexiones y evidencias a partir de la publicación «Educar y Cuidar. Representaciones, saberes y prácticas en la formación docente para la primera infancia» entre las que cabe destacar:
- “El bienestar docente no es un asunto privado: es una responsabilidad pública estructural.” El cuidado emocional de quienes educan debe considerarse un pilar de la política educativa y una condición básica para garantizar el derecho al cuidado de la infancia.
- “La institución debe organizar el cuidado: no basta con la buena voluntad”. Señaló que los equipos directivos y las administraciones deben generar estructuras, protocolos y tiempos reales para sostener a los educadores. El liderazgo pedagógico cuidador y una cultura institucional saludable son claves para prevenir crisis y fortalecer a los equipos.
Aportes de la academia: competencias emocionales para el bienestar docente
Posteriormente, el profesor Manuel Javier Cejudo Prado, Vicedecano de Prácticas y Estudios. Profesor Titular del Departamento de Psicología de la Universidad de Castilla-La Mancha, profundizó en la importancia de las competencias emocionales del profesorado como base tanto para su bienestar personal como para su eficacia profesional. Durante su intervención, señaló algunos aspectos interesantes:
- “No habrá calidad educativa posible si no cuidamos antes el bienestar docente”. La evidencia científica es clara: estrés, ansiedad y agotamiento reducen la eficacia profesional, afectan al clima escolar y deterioran los aprendizajes. Invertir en bienestar es invertir directamente en calidad.
- “La ternura y lo humano seguirán siendo irremplazables en la educación del futuro”. Cejudo cerró recordando que, incluso en un mundo de tecnología e inteligencia artificial, la educación sigue sosteniéndose en vínculos, empatía y acompañamiento humano. La ternura es, y seguirá siendo, una competencia pedagógica esencial.
Un espacio de intercambio y aprendizaje mutuo
El espacio de intercambio posterior evidenció un diagnóstico compartido en toda la región: el bienestar docente se ha convertido en una prioridad ineludible dentro de las políticas de primera infancia. Los países coincidieron en la urgencia de avanzar hacia marcos normativos más robustos, reducción de ratios, protocolos de apoyo emocional, y formación docente que incorpore competencias socioemocionales como eje central.
Así, Ecuador expuso sus nuevos lineamientos de “cuidado al cuidador”, España presentó el desarrollo de una ley específica para mejorar el bienestar docente, y Colombia, Portugal y Uruguay compartieron datos y programas que muestran la importancia de contar con condiciones laborales y acompañamientos institucionales adecuados. México, a través del CONAFE, subrayó el valor del trabajo comunitario y del acompañamiento a familias, especialmente en zonas rurales.
En conjunto, estas intervenciones reforzaron la idea de que la mejora educativa en la primera infancia depende directamente de la capacidad de los sistemas para proteger, cuidar y fortalecer a quienes sostienen la tarea educativa en el día a día.








