Menú de navegación

Saltar al contenido Saltar al mapa del sitio
Contenido de la página

Educación y Ciencia

Programas

Universidad Iberoamérica 2030

Calidad

Esta línea de nuestra estrategia es uno de los mayores retos de la Educación Superior iberoamericana. Su influencia en la confianza interinstitucional la convierte en un factor fundamental a trabajar para fomentar a su vez la movilidad y la internacionalización.

El aumento de las matrículas universitarias en Iberoamérica durante los últimos años ha sido acompañado por el incremento de titulaciones ofertadas. A pesar de ser una buena noticia, un mayor número no siempre va acompañado de una mayor calidad. La colaboración entre instituciones es un factor fundamental para la creación del espacio compartido de Educación Superior e investigación, por tanto, la calidad, como herramienta para fomentar la confianza, se convierte en pilar fundamental. La OEI, siguiendo esta filosofía, comenzó a trabajar por la similitud de los procedimientos y criterios de evaluación para las universidades.

Desde el inicio, la apuesta de nuestra organización ha sido especialmente en la educación superior a distancia, considerando el aumento de la demanda de este tipo de modalidad en la región iberoamericana. La correcta lectura del contexto de la región se unió con el inicio de la pandemia del Covid-19, que trasladó la educación a los hogares. Así, la utilidad de las herramientas ofrecidas por la OEI, en colaboración con aliados en este campo, se ha hecho tan evidente que ha derivado en el desarrollo de nuevas iniciativas. 

 

 

Educación a distancia de calidad

SELLO KALOS VIRTUAL IBEROAMÉRICA

La búsqueda de similitud en los procesos de acreditación y la consideración difusa de lo que es la educación a distancia nos ha llevado a crear el sello de calidad Kalos Virtual Iberoamérica (KVI). Se posiciona como el primer y único sello de calidad iberoamericano, siendo un medio para certificar la calidad de las titulaciones impartidas en línea. Esta iniciativa nace de la colaboración con la Red Iberoamericana para la Acreditación de la Calidad de la Educación Superior (RIACES) y de la labor de un grupo de trabajo de expertos dedicados a la calidad de la Educación Superior en la región iberoamericana.

El resultado de estos meses de trabajo ha sido un instrumento que fomente la calidad de titulaciones impartidas a distancia, así como la confianza entre las instituciones de educación superior. El sello cuenta con su propio procedimiento y criterios de evaluación, que, a su vez, aunan lo trabajado por las agencias de calidad iberomericanas y recogido en la Guía Iberoamericana de Evaluación de la Calidad de la Educación a Distancia. De este modo, la asimilación de procesos permite que todas las titulaciones que se presenten sean evaluadas de acuerdo con los mismos indicadores y estándares

 

La Guía cuenta con 6 dimensiones, con 48 indicadores26 criterios y 158 estándares de valoración.

 

Este sello pretende que las agencias sigan siendo las protagonistas del proceso de acreditación – junto con las propias universidades – ya que se trata de un reconocimiento que solo podrán recibir aquellas titulaciones que anteriormente estén acreditadas por la agencia nacional. Es por tanto un sello que únicamente evalúa la calidad de los aspectos específicamente propios de la modalidad virtual Por ello, los evaluadores, de las propias agencias encargadas de llevar a cabo la aplicación del sello, reciben una formación común. Ya son once las agencias de calidad y  asociaciones de universidades a distancia iberoamericanas que se han adherido al sello, participando con pares evaluadores y con asesoramiento a la guía.  

El sello Kalos Virtual Iberoamérica, que entra en septiembre en su fase piloto, representa el resultado lógico del camino comenzado en marzo de 2020 con el Seminario sobre la Calidad en la Educación a Distancia, cuya clausura acompañaba la llegada de la COVID-19 y el consecuente asentamiento de la modalidad a distancia de la educación. 

 

SEMINARIO IBEROAMERICANO

Antes de la pandemia, se veía como en la región la matrícula en educación superior a distancia había experimentado un incremento del 73% desde 2010, mientras que la presencial lo hizo un 27%. En 2010, casi 2 millones y medio de los 21 millones de estudiantes universitarios de primer título en Iberoamérica estudiaban a distancia, representando un 11,7% del total. En 2017, esta modalidad de enseñanza representó un 15,3% del total y abarcó a 4 millones trescientos mil alumnos (OCTS 2019). 

 

Consulte los indicadores de calidad en la educación superior a distancia.

 

Con esta conyuntura, la OEI organizó, junto con el Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior de Ecuador (CACES) y la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), el Seminario Iberoamericano de Calidad en la Educación a Distancia, que se clausuraba el día en que la Organización Mundial de la Salud declaraba la pandemia mundial por el Covid-19. Este evento, que tuvo lugar los días 10 y 11 de marzo de 2020, reunió instituciones de educación superior con amplia experiencia en esta modalidad de impartición, que compartieron sus mejores prácticas con el resto de universidades participantes, y agencias de calidad de distintos países de la región. 

 

Consulte las conclusiones del Seminario.

 

Al final del evento, la OEI constituyó un Grupo de Trabajo con diversas agencias de calidad iberoamericanas con el objetivo de poner en común y comparar los indicadores que están utilizando para evaluar las titulaciones a distancia. En esta reunión se acordaron una serie de definiciones y estándares comunes, que se recogen en la Guía Iberoamericana para la Evaluación Externa de la Calidad de la Educación a Distancia. 

 

GUÍA IBEROAMERICANA PARA LA EVALUACIÓN

Este documento ha supuesto un gran avance en la región, por reunir las propuestas de diferentes instituciones de calidad y por el contexto en el que se ha insertado. Representa un acuerdo entre las guías de evaluación de las agencias, convirtiéndose en un primer marco común con indicadores concretos que favorece que las evaluaciones nacionales sean más homogéneas entre sí, pero sin sustituir a las guías nacionales.

Este documento fue elaborado con la intención de destinar su uso a las agencias, pero la irrupción de la pandemia incluyó como destinatario principal a las universidades. La Guía ha contribuido en orientar sus decisiones en el proceso de adaptación a la modalidad a distancia, con indicadores concretos a través de los cuales medir si esa transición se está haciendo de manera adecuada y qué aspectos deben mejorar para garantizar que la docencia impartida en este formato tenga la misma calidad que la enseñanza presencial.

 

   

 

Pie de página
Las cookies nos ayudan a ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso de cookies. Más información